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20 julio 2015

Cáncer de Recto – Que és y como se trata

Conversamos sobre esta enfermedad con el Dr. Federico Bakal, especialista de Clínica IRAM que nació en Rosario (Argentina) y llegó a los 12 años a Chile. Estudió medicina en la Universidad de Chile. Trabajó cinco años en un pueblo pequeño llamado Toltén, cerca de Temuco. Posteriormente realizó la especialidad de Radioterapia en la Universidad Católica.

 ¿Cáncer de recto o colorrectal?

Se denomina cáncer de recto a aquellos tumores que se encuentran a no más de 12 centímetros del ano, si está más arriba se considera cáncer de colon. Se suele agrupar como cáncer colorrectal todos los tumores malignos ubicados en el tubo digestivo desde el recto hasta el colon ascendente, pero es necesario separar el recto del resto de las localizaciones debido a que los tratamientos son diferentes.

Lo que tienen en común los cánceres colorrectales es que casi siempre requieren de cirugía. Se extirpa el tumor presente en el colon o en el recto, además del tejido ganglionar que está a su alrededor.

 ¿Cuál es la diferencia entonces?

En cáncer de recto se prepara el territorio a operar con un tratamiento previo basado en radioterapia y quimioterapia. Luego se deja descansar al paciente, mientras los efectos de la terapia están en curso. Ese descanso puede durar entre dos y tres meses y luego viene la cirugía.

Este tratamiento permite que el tumor se haga más chico o incluso desaparezca, de esa forma se facilita la cirugía y sale en una sola pieza, sin dejar restos dentro del cuerpo.

El tratamiento del cáncer de colon suele comenzar con la cirugía (a excepción de los casos que debutan con metástasis a distancia). Luego de sacar el tumor y los ganglios cercanos se define si se continúa o no con quimioterapia. La radioterapia no suele tener rol en el tratamiento curativo inicial del cáncer de colon.

Herencia

La herencia genética está reconocida como una causa de cáncer de recto, pero ésta representa la minoría de los casos. Hay un pequeño grupo de personas que tienen una predisposición familiar a desarrollar cáncer de colon y recto.

Características

El cáncer de recto puede adoptar la forma de un hongo o una depresión (úlcera). Pero lo que importa no es lo que se observa superficialmente a la colonoscopía, sino cómo el tumor penetra la pared rectal comprometiendo capas cada vez más profundas, ya que esto dificulta la posibilidad de operar al paciente y por otro lado aumenta el riesgo de que células tumorales se diseminen hacia órganos distantes.

Como otros tipos de cáncer, el de recto tiene cuatro etapas. En las I y II el tumor está localizado solo en recto, sin invadir los tejidos y estructuras vecinas. La etapa III ocurre cuando hay diseminación regional, comprometiendo los ganglios de la pelvis. En la etapa IV, las células tumorales salen de la pelvis hacia otros órganos distantes como el hígado o el pulmón, produciéndose la metástasis.

Síntomas

El síntoma principal del cáncer de recto es el sangrado fresco en las deposiciones. Cuando los pacientes no consultan precozmente, el tumor puede crecer hasta obstruir el recto, dificultando la salida de las deposiciones y haciendo que éstas tomen una forma delgada, como una cinta. Ocurren también obstrucciones completas que deben resolverse con procedimientos quirúrgicos de urgencia. Otros síntomas frecuentes son pujo, tenesmo, baja de peso, fatiga.

Diagnóstico

Ante los síntomas anteriores el médico debe recabar una historia clínica completa y un examen físico que incluya el tacto rectal, que en ocasiones es muy sugerente de diagnóstico de cáncer de recto. Pero esto luego debe ser confirmado con una colonoscopía, la cual identifica el tumor y realiza la biopsia que nos llevará al diagnóstico definitivo. La colonoscopía también nos orienta sobre la distancia entre el tumor y el ano (localización), lo que nos sirve para elegir el mejor tratamiento, y nos permite saber si el cáncer está sólo en una localización o hay otros tumores al mismo tiempo en otras regiones del colon, que cuando se dan los llamamos sincrónicos.

Para la profundidad del tumor hay dos métodos útiles, la resonancia nuclear magnética de pelvis, que nos permite ver con bastante precisión qué tan profundo está el tumor, especialmente útil en tumores voluminosos. El segundo método es la endosonografía, que es la mezcla entre un endoscopio y un ecógrafo, y es muy útil en la evaluación de los tumores chicos más superficiales.

Clínica IRAM

Clínica IRAM cuenta con todo lo necesario para tratar esta enfermedad. Tiene el equipo humano especialista y multidisciplinario, que está altamente entrenado. Además cuenta con tecnología de punta que logra aplicar con gran precisión la radiación bajo un estricto protocolo de control de calidad que garantiza los mejores tratamientos para sus pacientes.

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